Ironía de bienvenida

¡¿Qué digo?! ¡Qué vergüenza, madre mía!
Cuán arduo es aguantar esta presión
de escribir algo bueno el primer día;
algo insólito, viral, rompedor,
que con deseo todos leerían:
un verso, un poema o una canción
que todos en la red comentarían.
Así pues, ¿qué sería lo mejor?
Cualquier rima fácil aburriría
incluso al más inexperto lector.
Profundizar quiero en la poesía
de Machado, el cuervo o el ruiseñor,
de aquella morriña de Rosalía,
o de quién mató al comendador.
Si pudiera, a todos atraería
con esta primera publicación,
muy embelesados los dejaría
con un gran talento, elocuencia y don.
Sepa, seguir soñando bien podría,
ya ve, ¡derrocho tanta infatuación!,
ya sé, diréis “¡De qué va esta tía,
tan cursi, se cree mejor que yo!”
Tal vez el nombre le confundiría,
Pero todo tiene una explicación
(a su debido tiempo lo diría).
No caiga usted en equivocación,
Que la humildad aquí también cabría,
Ya que para aprender abrí este blog.